lunes 7 de enero de 2008

Antonio Avilés Rodriguez. Si el hombre es dueño

Si el hombre es dueño de la palabra,
a ella me aferro para llamarle.
A su voz y a sus sonidos,
a la inquebrantable liturgia de la conversación
y del discurso,
la suprema coalición de los vocablos,
unidos como eslabones
hasta formar el fuerte armazón de las ideas.

A su poder me agarro
con uñas de hierro,
para pedirle verdades,
para evitar la subyugación,
el claudicar de los verbos
en vacía retórica:
falsos escaparates de corazones huecos
a los que les falta el sentido
y el alma.

Si el hombre es dueño de la palabra
que la utilice para salvarse
o cargue para siempre con su culpa.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Astillas en las manos...
Que desgarran las entrañas

No puedo evitar recordar una frase de la versión de Loquillo ("El hombre de negro") de la mítica "Men in black" de Johnny Cash: [...]yo canto esta canción, qué puedes hacer tú, mírate dentro y carga con tu cruz...

Tú ya has cantado tu canción...
sólo falta que los demás interiorizen, tal vez, tan sólo uno de los versos,

renglones,

¿verdades?

Eva