lunes 7 de enero de 2008

Carlos H. Millán. Trabajo árboles

Trabajo árboles,
alamedas huérfanas de luz
que nunca vimos.

Memoria de tu nombre,
del tiempo inaprensible y la roca perenne,
de la tierra
(centinela inamovible del término y el origen);

memoria de los libros,
las cartas
(tu voz junto a la mía),

del tacto que deshiela el ansia solitaria de habitarte.